jueves, 21 de julio de 2011

Acertar y No.


Porque es mejor que duela todo lo que tenga que doler, pero al menos ya sabrás todo. Sabrás a qué enfrentarte. Sabrás que no habrá nada que sea peor. Y habrás jugado todas las cartas, seguramente, y tendrás en algún momento una paz que te dejará conforme contigo mismo, y es te permitirá, a su momento, avanzar.

¿Con o sin filtro?

Sin. Las verdades con filtro, creo, son verdades a medias, verdades maquilladas. Eufemismos, con la excusa de “no hacer el golpe tan fuerte” o “generar traumas”. No, para mi la verdad va a la vena, sin anestecia; al pan pan, vino vino, no hay otra forma. Y seguramente dolerá, llorarás, pero sabrás las cosas como son. En algún momento de tu vida te darás cuenta dee que ya es tiempo de cicatrizar la herida que te provocó saber la verdad (cruda, pero verdad al fin) y ya no tendrás miedo, porque al final, sabes las cosas tales como son: sin eufemismos, sin maquillaje, ni cosas que descubrir que reabran esa herida.

¿Honestidad Acertiva? ¿Sirve?

Para mí, en lo personal, no. Es poner anestecia, es maquillar, es ocultar algo, por mínimo que sea. Aunque sea sólo utilizar otras palabras, éstas cambian el significado de la frase cuando reemplazan lo original, la verdad. Lo peor de ser acertivo para decir las cosas, para mí, creo que es que es un estado que no siempre tienes, por tanto, de partida, cuesta ser acertivo. Por lo demás, si hay insistencia y la paciencia se acaba, se pierden las palabras que no dañan, el filtro, el maquillaje se corre y paf, rabia + presión = verdad a secas. Sin filtro. Y es peor. Es peor enterarse de las cosas de esa manera, porque es como si estuvieras cayendo al vacío y de la nada te enganchas en una rama y crees estar a salvo, pero apenas logras estabilizarte la rama cede y paf, caes al vacío, con la angustia de saber que pudiste salvarte y en verdad no fue así. Si la rama no apareces, te resignas, no te esperanzas a base de nada, es simple, por lo menos para mí. Si te caes al vacío, caerás mucho tiempo, no habrán ramas que te hagan hacer “escala” mientras caes, simplemente esperas que llegue el fin del vacío y reponerte de la caída, para, algún día, levantarte. ¿Se puede levantar uno pese a las ramas? Claramente, pero creo que te cuesta, porque si hay una rama, ¿por qué no puede haber otra, que te ayude a detener de vez en cuando la caída (cuando se pone muy fea)? Al final creo que te desgasta, es esperar algo en base a nada, y creo que terminas de igual manera asumiendo que caerás en algún determinado momento, pero no lo asumes apenas tropiezas, sino mucho después. El proceso se alarga, creo yo, las verdades maquilladas pueden hacer menos daño, pero alargan enormemente el proceso. O al menos eso pienso. Por eso… yo prefiero arriasgarme y que me digan la verdad. Siempre.

Y así como la tele.... mentir es una droga más.

miércoles, 13 de julio de 2011

Cómo perder a una persona en 3 pasos. (y de paso hacerle sentir como el hoyo)

Alejar a las personas que llevan contigo tiempo no es difícil, puesto que las conoces bien –o deberías hacerlo- Por tanto, es sólo cosa de echar a volar la imaginación. Creo que sólo con 3 sencillos pasos puede lograr lo que quiera, ya sea alejarlas accidental, temporal o definitivamente. Paso 1: Lo primero que se debe hacer es ser un completo despreocupado: no llamarle, no hablarle por los programas de chat de internet, no proponer salidas en pareja para evitar la rutina –o decir un “puede ser” si es que le proponen algo- ni mucho menos extrañarle, y si es que llegase a sentir que le echa de menos, no se le ocurra decirlo, porque el primer paso se irá a las mierdis. En fin, cuando este primer paso resulta exitoso, pasamos al Paso 2, que es empezar a excluir a aquella persona de su vida, pero ojo, sea sutil, no queremos que nuestrx compañerx se dé cuenta; por tanto, comience con cosas pequeñas, como un carrete al mes, máximo dos, en los que ud quiera disfrutar solo. Idealmente no le mencione de su salida hasta que vaya saliendo de su casa, así este paso estará acorde al primero – ser un completo despreocupado- y si le dan jugo por no decir, recurra al siempre útil “¡se me olvidó!”. A medida que el tiempo avance, lo ideal es que esta exclusión sea más habitual, al punto, que no pasen más de 3 o 4 horas al día juntos, y que éstas horas sean porque comparten espacios que le son imposible de evitar. Las salidas son casi ya inexistentes, la rutina es evidentemente cansadora y desagradable, por tanto, ojo, si le reclaman, ya sabe, sea despreocupado, bájele el perfil a la situación, un “ya no seai cuáticx” siempre deja a la otra persona como la culpable, o en su defecto, como quien crea problemas a base de nada. Si es que tenemos suerte, y todo hasta acá sale bien, lo más probable es que tengamos el siguiente panorama: peleas, peleas y más peleas. Ante esto ud no debe hacer nada, sólo continúe bajándole el perfil a la situación, responda siempre lo contrario a lo que se le critica: es muy posible que se encuentre con críticas como “¡a ti no te importa que mejoremos! “, ¿crees que podemos mejorar?”, “¿qué estás haciendo para que esto no pase?”, Pero pon de tu parte para que esto funcione y un largo etcétera. Es más, ud podría utilizar estas peleas para exaltar lo cansado que lo tiene esta situación de peleas constantes; exprésele a aquella persona que se siente agobiado, y que sentirse así no es culpa de otro que de ud mismo, que se siente atrapado por sus problemas, que tiene mil y un cosas en la cabeza, que lo que menos quiere es hacerle pasar por esta situación a nuestro personaje, etc. Diga todas las frases clichés que se le ocurran, aunque estén tremendamente manoseadas siempre sacan de apuros, y más aún si ud es muy histriónico y las caras de pena y culpabilidad le salen naturalmente. Tal vez una de las frases claves de este segundo paso es esta: “no quiero hacerte pasar por esto”. Estas 6 palabras le dará o negarán el acceso a nuestro Tercer y último paso, que no es más que darle el next a nuestro personaje. Como siempre, sea sutil, recalce siempre que está cansado de la situación que viven, pero nunca de la otra persona, ¡noo! Eso sería dejar todo al descubierto. Cuando llegamos a esta situación, tenemos dos panoramas posibles: o queda la cagá, o lo comprenden perfectamente. Como la segunda opción no debería traerle mayores complicaciones, si llegase a enfrentarse a la primera situación, no de su brazo a torcer, sea firme en su decisión, y recalque sobre todo que ud está tranquilo, y que confía en que su decisión fue la más acertada y la más sana. Con un poco de tiempo y de suerte, ya no tendría que tener más problemas.

Pero ¿qué hace ud luego de que logra perder a aquella persona después se seguir estos 3 sencillos pasos? Nada. Usted disfruta y se lanza a la vida, porque ya no tiene a nadie que lo webee, obvio… pero tampoco tiene a nadie que lo mire, ni que lo espere, ni lo llame para que no se quede dormido cuando tiene cosas importantes que hacer, ni que esté con ud cuando nadie más está, ni mucho menos que se preocupe ni lo apoye en todo, como nadie lo hace. Pero son costos, una cosa por otra. Total, si esa persona lo quiere, estará para ud siempre, ¿o no?.

martes, 12 de julio de 2011

No me sirve, ni me sirvo.



Mate de coca. Metro de Santiago, especialmente en verano. La calle Bandera. El pasto. Regalos de Navidad. Mi cumpleaños. El n° 24. Pizzas. El río Mapocho. El Peda. Los bolsos hippies. La Cumbre del Rock. Los Museos. La Plaza de Armas. La lluvia, el Sol. El viento. Las hojas secas de otoño. Los eclipses. Los cuchuflís y otros dulces. El punk, el rock, la música en general. Todo, absolutamente todo, tiene olor y color a tí. ¿Cómo, entonces, dejar de pensar? Así no me sirve, ni me sirvo.