sábado, 22 de mayo de 2010

Rareza parte 2

Es extraño pasar del amor al odio, y viceversa. Sentimiento experimentado con anterioridad, pero que siempre me resulta tan extraño... Querer y no poder. Poder y no querer. Tener y no aprovechar; extrañar y desear de nuevo. Extraño un poco el pasado. Extraño un poco el pelo largo, las risas, la alegría, las promesas... una caricia precisa. El apoyo necesario para empezar cada día. La letra redonda de color verde que me alentaba en mis desafíos.
El amor... agridulce. Quiero dejar de ser parte de ese pasado.


martes, 6 de abril de 2010

Rareza parte 1

Se siente raro volver después de haberlo deseado tanto y no sentir lo mismo que antes. Como que ya la motivación no es la misma, y es raro porque los primero días es donde más se sienten esas ganas de estar ahí, y ser parte del pasto. Me siento hasta como extraña en esa weá de lugar. Quizás es el tiempo en que volvimos, la vuelta del frío, o qué sé yo, pero no siento lo mismo. Quizás son las muchas ausencias que se sienten en aquel lugar que tantas veces compartimos con aquellos que hoy no estuvieron ahí. Me da hasta como lata estar ahí si no está ese grupo inseparable; los amigos desde el primer día; la madre joven; o al que le hacen bulling... si no están varios de quienes me alegraron más de un día.
Los extraño. Sin ustedes de verdad que no es lo mismo ir a clases.
Se me fueron las ideas, sí que fin.-

viernes, 5 de marzo de 2010

Sí, soy mañosa.

Sí, soy mañosa. Soy odiosa y me gusta que me consientan. Necesito demostraciones de cariño, porque soy regalona. Sí, me pongo mal genio cuando no me regalonean; sí, mañoseo y me taimo porque quiero cariño. Soy una niña chica en ese sentido, si es que alguien me quiere clasificar así.
Sí, soy mañosa y me encanta serlo, porque creo que pocas cosas son tan ricas como la compañía y cariños ricos de una persona especial.

lunes, 16 de noviembre de 2009

Una mierda más :)



Hoy vengo a hablar sobre la gente que es fría. O mejor dicho, de las personas que le cuesta expresar lo que sienten, lo que obviamente no quiere decir que no sientan. Yo, por ejemplo, soy una persona muy de piel y por ende me gusta que me abracen y me hagan mucho cariño, pero no todos son así. Tengo un amigo que está pololeando hace ya un par de meses y esta enamorado hasta la médula; yo jamás imaginé verlo así porque, a decir verdad, él es bastante bruto, y le cuesta demostrar lo que siente, aunque a veces es divertido que sea así; además, es parte de su encanto. El hecho es que se mandó una cagá y la mina se enojó, ahora está triste porque no sabe cómo demostrarle todo lo que significa pa' él... y es cuático cómo eso de ser bruto y un poco frío le juega en contra al momento de decir lo que de verdad siente, porque sencillamente no sabe hacerlo, o no le sale bien.

No sé, a veces pienso que ser de piel es un problema porque te apegai mucho a las personas, y eso te puede hacer sufrir en algunos casos, porque te encariñai rápido. Pero por lo menos las personas que quieres saben lo que sientes por ellas, y eso igual es bueno... en cambio si te cuesta expresarlo, puedes amar mucho a alguien sin que necesariamente se dimensione... a veces uno necesita demostraciones, y no hablo de cosas materiales, sino de actitudes. Actitudes que demuestren un interés real, que no sólo sea deducible sino también obvio. Entregar tiempo, detalles o cosas a veces mínimas demuestran más que horas de compañía, conversaciones, regalos o añuñucos (lo que no quiere decir que éstos no sirvan), porque como dice una frase por ahí "en las cosas simples está lo lindo" (algo así como "lo esencial es invisible a los ojos (?)). No quiero decir con ésto que hay que cargosear a la otra persona con detalles o atenciones, porque ser preocupado al extremo también desagrada; lo que propongo es un punto medio, una cosa normal en donde el cariño quede demostrado cada vez que deba ser así; sin decir necesariamente "te amo" cada dos segundos, porque las palabras a veces también se gastan. Un equilibrio en donde haya preocupación pero espacio al mismo tiempo, no creo que sea tan difícil de entender... o quizás lo es para mí que soy la que tiene esa forma de ver y sentir el amor (en general, no sólo de pareja) :B! Un punto medio donde se respeten las libertades individuales, donde existan momentos donde se puedan compartir experiencias y se comparta y se disfrute el tiempo juntos, sin que ello interfiera en las libertades y quehaceres del otro.

Pero me estoy desviando del tema. Volviendo a él, creo que las personas que les cuesta demostrar lo que pueden tener más problemas para relacionarse con una pareja si ella es sensible o es más de piel. Y es que aburre. Aburre que quieras que te den tiempo y no se den cuenta de ello; o aburre también que no se den cuenta de que pides más atención. Al final, esas cosas se perciben también, sin que necesariamente lo digas. Y cuando no las sientes, puede también que no las entiendas. Si no las sientes ni las entiendes, no puedes hacer algo por solucionar lo que te demandan. Y empiezan las peleas, y blablablá. Que no te entiendo. Que no me entendí ni tratai de hacerlo. Que ya no me querí. Que estai puro hueando. Que te aburriste de mí. Una mierda xd. Al final, como que ser de ambas formas trae problemas. Si eri muy de piel, terminai exigiendo mucho; si eri frío, no entregai lo suficiente. Hay falencias de ambas partes, osea, siempre y cuando se junten personas que sean así, una de piel y otra más fría. Pero por lo general, creo, que sucede así de cierta manera, porque siempre hay alguien más regalón en la relación, y otro que le gusta menos la hueá. De una forma u otra, alguien termina descontento por la actitud de otro: que eri muuuuy pegote; que ni me pescai!.
¿Se puede llegar a un concenso? Yo creo que sí. Pero hay que dialogar y tranzar. Y muchas personas no están dispuestas a tranzar, o si lo hacen, a la hora de los quihubo ni se nota, o se nota muy poco... porque son frías, y les cuesta desmostrar hueás aún cuando las sientan de sobremanera. Al final, con esos concensos cambiai pensamientos pero no esencias. Y si te enamoraste de una persona un poco fría, bruta o poco demostrativa, tení que asumir que en un momento determinado te va a molestar eso si eres un poco más de piel. Y ese asumir conlleva a veces bajar el moño y seguir; o simplemente terminar la hueá y buscar a alguien que pueda entregarte lo que realmente buscai.

martes, 21 de julio de 2009

No me sirve, ni me sirvo.


Mate de coca. Metro de Santiago, especialmente en verano. La calle Bandera. El pasto. Regalos de Navidad. Mi cumpleaños. El n° 24. Pizzas. El río Mapocho. El Peda. Los bolsos hippies. La Cumbre del Rock. Los Museos. La Plaza de Armas. La lluvia, el Sol. El viento. Las hojas secas de otoño. Los eclipses. Los cuchuflís y otros dulces. El punk, el rock, la música en general. Todo, absolutamente todo, tiene olor y color a tí. ¿Cómo, entonces, dejar de pensar? Así no me sirve, ni me sirvo.


miércoles, 15 de julio de 2009

Malas costumbres.

Dormir sin hacer la cama. Dejar todo para última hora. Comprarme algo sin tener la necesidad de hacerlo. Desconcentrarme del estudio y urgirme después por tener poco tiempo. Ser impuntual. Recordar mucho. Quedarme dormida con la luz prendida. Tener mi bolso/mochila llena de pura weás. Guardar papeles idiotas, como boletas de negocios ode recarga de mi pase en el metro. Dejar mis lentes en cualquier parte y después no encontrarlos. Creer que puedo hacer todo sola. Ayudar poco a hacer el aseo. Acostumbrarme a las personas. Tener ganas de hacer cosas y no hacerlas. Estudiar sólo cuando la materia me gusta; cuando no, repaso un poco y chamullo... y extrañamente me va bien. Burlarme de las personas, pero no en mala... pero burlarme al fin xD!. Morderme las uñas. Ser estática. Ser miedosa. Ser un poco paranoica. Ser desordenada. Creer que siempre puede pasar algo peor. Ser preocupona. Desconfiar.Escribir feo cuando hago resúmenes. Dejar mi ropa tirada cuando me la saco. Esperar a que se acumule mucha ropa para ordenarla. Creer que hago las cosas bien cuando las estoy haciendo pésimo. Creer y utilizar a veces la Ley del Mínimo Esfuerzo. Estirarme y quedarme dormida. Hacerme sonar el último hueso de la espalda. Ver que son la 1.30am de un día antes de un examen; saber que no he estudiado nada, y continuar escribiendo acá sin empezar a estudiar. Ser irónica.Esperar siempre a que estés ahí. Rayar los costados de los cuadernos con frases idiotas o letras de canciones. Usar calcetines de diferentes colores, sin importar su el par está limpio o sucio. Dejar las verduras que no me gustan alrededor del plato y no comérmelas. Tener los cuadernos desordenados y después no entenderme. Hacerme ver siempre bien. Ocupar vasos, platos o cualquier utensilio y tenerlo por días en mi pieza sucios, hasta que mi mamá me rete. Siempre perder lápices. Criticar y después cometer ese mismo error. Dejar las cosas a medias, pensando que un día las terminaré. Guardar hasta el más insignificante detalle/recuerdo que tenga un significado, por más chanta que sea éste. Tener una idea en la cabeza y que no me deje estudiar hasta que la termine ¬¬. No dar recados, o hacerlo muy raramente. Ocupar el ''puta la weá'' para todo. Estancarme. Poner aquí cualquier tontera pa rellenar. Sentirme contenta porque escribí 50 de mis malas costumbres y creerme bacán.

domingo, 5 de julio de 2009

Suficiente es Suficiente

Una de las cosas que más odio es sentirme dependiente, de algo o de alguien. Me gusta la libertad, y siempre peleo por ella. Sin embargo, últimamente de alguna manera me he sentido dependiente; de una llamada, de una respuesta, de una mirada, de un saludo... de alguna señal que me demuestre que aún existe algún interes... no sé si quiero seguir sintiéndome dependiente, aún cuando creo que el tiempo que vivo puede llevarme a un mejor mañana. Pero no sé si quiero seguir esperando, porque sencillamente no sé si habrá un mañana. ¿Y si al final toda esta espera se traduce en un no más? ese no más que tanto temo.. y que menos espero. Y no sé, siento y pienso tantas cosas que no sé con cual quedarme. Han sido tan extraños, que no se cómo enfrentarlos, porque no quiero darme cuenta de que me estoy haciendo dependiente de lo que menos me gusta serlo... preferiría una muerte rápida que quemarme de a poco; preferiría un "no más" en vez de seguir nadando en este no se que de reacciones que cada día son diversas; motivo por el cual cada día es una especie de "desafío".

A ratos bien, por otros no tanto... odio sentirme como ascensor anímicamente hablando; y no soy así. Odio también tener que poner una sonrisa para evitar interrogatorios; u odio también sentirme no-yo. Odio tener que escribir acá para sentir que tiro toda esta mierda pa'fuera; pero es mi opción, y si no hablo es porque no quiero cargarle a los demás mis tonteras, porque creo que son personales, y creo que por respeto a las decisiones personales me quedo así. No estoy para molestar, no estoy para incomodar. No estoy para condicionar, ni para dar pena, ni para ser reiterativa. Prefiero ser de esas personas que sacan una sonrisa con las leseras que habla; de las que siempre se les ve bien, aunque eso no sea del todo cierto. Y no es ser falsa, al contrario, porque yo trato de dar alegría, yo soy así... y odio dar pena, y hablar sería de cierta manera dar pena. Odiaría también publicar esta weá y que después se lea xD! pero si no lo hago, no me sentiré un poco mejor.

Quizá soy obsesiva. Quizá soy dependiente... muy probablemente odio sentirme sola, y definitivamente odio la incertidumbre. Probablemente muchas de estas cosas comúnmente las niego hasta la muerte, pero algunas veces (como ahora) no puedo evitar que la realidad me pegue dos bofetadas y me diga: "oye! deja de mentirte, asume que no estás bien" Y es ahí cuando me hago los Mea Culpa y busco mis responsabilidades; lástima que ésta vez se me ha vuelto más difícil encontrarlas. Y no sé de qué manera puedo encontrar aquella cosilla en la que fallo, quizá gravemente. Quizá necesito tiempo para darme cuenta...

Pero definitivamente el tiempo no está a mi favor. Se me hace eterno, y con cada segundo que pasa me siento más dependiente. Con cada segundo que pasa extraño más... con cada segundo que pasa me siento menos preparada y más vulnerable. Con cada segundo que pasa me dan más ganas de dejarme llevar por mis impulsos y no quedarme sólo en la idea. Pero los controlo, pese a que yo sñe que el cuerpo obedece naturalemente a los impulsos, y que es difícil controlarlos... pero prefiero intentarlo a causar un posible daño si los sigo. Condicionarme puede ser para mejor si miro más allá de mis narices. Condicionarme y forzarme de alguna manera es tratar de hacerme ver que puedo dejar de ser dependiente de lo que me tiene ahora en un hilo. Condicionarme y de alguna manera forzarme a actuar como si todo estuviera bien me ayuda a dibujar una sonrisa en mi cara, esa que nunca debe desaparecer... porque sin ella, sinceramente no soy yo.

Tal vez ya es suficiente para mí.